Concluyó con éxito la segunda edición del Concurso Ecuménico de Música Cristiana In Excelsis Deo

La canción Resurrección, de la coautoria de los guantanameros Melisa Vargas y su esposo Claudio Casal (Iglesia Bautista), quien fue además el intérprete, se alzó con el Primer Premio de la segunda edición del Concurso Ecuménico de Música Cristiana In Excelsis Deo, celebrado los días 24 y25 de abril, en el templo de la parroquia Santísima Trinidad de Santiago de Cuba, con la presencia de Mons. Dionisio García Ibañez y del P. Jorge Catasús, y la actuación estelar del coro Orfeón Santiago.

Melisa y Claudio, autores de Resurrección, obra ganadora del Primer Lugar

Sin embargo, la gran ganadora de la tarde noche fue la obra Mensajero de Amor, que mereció no solo el Segundo Premio, sino que se ganó el favor de prácticamente todos los jurados colaterales que acompañaron al Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret (CCAM) en esta nueva edición.

La obra, de la autoría del matancero Antonio Velázquez (Iglesia Episcopal) mereció los premios de: Comisión de Comunicación de la Arquidiócesis de Santiago de Cuba; del Centro Cristiano Lavastida; del Centro Loyola Santiago; de la Iglesia Episcopal San Lucas; y del Centro de Promoción y Cultura La Salle.

El podio lo completó Ay, campiña mía, de matancero Moisés Castillo, padre de Harry Gerardo Castillo.

Los otros ganadores de la noche fueron: Un amigo que nunca falla, de Farah Riverí (Parroquia Santísima Trinidad), Premio de la Comunidad St. Egidio; Para que sea bonito nuestro arbolito, del matancero Harry Gerardo Castillo, Premio del CCAM; La barca, Claudio Casal, Premio por los 25 años de la fundación del CCAM; y Tu presencia, Señor, de la contramaestrense Roxana Pacheco Reyes e interpretado magistralmente por la cantante Yaqueline Planas, que se alzó con el Premio de la Popularidad, a través de la votación online y directa durante las galas.

El Centro Cultural reconoció a la obra Para que sea bonito nuestro arbolito, del matancero Harry Gerardo Castillo

Pero la verdadera triunfadora de estos días fue la celebración de la Fe en todas sus denominaciones y expresiones; y el público que asistió, aplaudió, apoyó y cantó las once canciones finalistas de este evento, que a su temprana edad ya va marcando pautas dentro de la música ecuménica cristiana en Cuba.

Desde el Centro Cultural agradecemos a todos los que han confiado en este proyecto, principalmente a la Delegación Independiente de las Antillas de los Misioneros Claretianos; a los miembros del jurado; a las iglesias e instituciones que nos acompañaron y a los compositores, intérpretes y todo el personal que hizo posible la realización exitosa de esta segunda edición.