Rodolfo Tamayo: moderno caballero andante

La pasión por Santiago de Cuba, su historia, sus misterios, su cultura, se le nota a Rodolfo Tamayo en cada palabra; en el gesto de inclinarse para contar/compartir sus hallazgos de “arqueólogo” amateur.

Y no es poco lo que este joven poeta, investigador, promotor cultural, artífice de peñas y talleres, director de Ediciones Caserón, ha traído a la luz desde los polvos del tiempo, las malezas del olvido. Dotado de una perseverancia y afán de aventura propio de caballero andante, se adentra en los rincones de la ciudad y sus alrededores, tras las pistas que le brinda la papelería enmohecida de las bibliotecas santiagueras y allende la ciudad.

Es entendible entonces, y hasta perdonable, el que su poesía haya sido relegada a un segundo plano («porque escribo muy lento») para ceder protagonismo a la investigación histórica; que la literatura, esa otra pasión, haya sido puerta, pretexto para (re)descubrir una ciudad como Santiago.

De todo ello conocimos un poco (demasiado cortas se hacen las tardes de El patio de los sueños) este 19 de marzo, de la mano de José Orpí, anfitrión de un espacio que, el tercer martes de cada mes, nos acerca a intelectuales, artistas y religiosos que conforman el panorama cultural de Santiago de Cuba hoy día.

Una tarde en la que también contamos con la siempre refrescante narradora oral Georgina Soler y los boleros interpretados por el Dúo Iglesias. Además, la gustada sección dedicada a reafirmar los conocimientos sobre la Biblia, con la exquisita conducción de Mirtha Clavería, directora de la revista Viña Joven.

El dúo Iglesias durante El Patio de los Sueños dedicado a Rodolfo Tamayo. Foto: Mirtha Clavería

Anuncios