La paz: una paloma con alas de arco iris

Hace poco, la comunidad de San Egidio organizó un concurso de dibujo para que los niños y niñas pintaran la Paz. A mí me invitaron para que pudiera colaborar con algunos premios. Ese día se encontraba el jurado en la casa comunidad de San Egidio. Cuando llegué, pude observar que los dibujos estaban en el suelo, me pareció que el cielo estaba en la tierra. De eso se trataba el concurso, motivar a los niños para que podamos ir construyendo ese cielo de paz aquí en la tierra, en este mundo posible no otro, sino este mismo, y la verdad que este tipo de utopías, ¿quién mejor para realizarlas que los niños y las niñas?

Observé cuidadosamente aquellos dibujos y me fui entusiasmando al poder ver cómo los niños y las niñas son capaces de crear dibujos maravillosos desde su ingenuidad. El primero que me llamo la atención fue una paloma de paz con las alas de colores como arco iris. Otro niño había pintado el mundo y los niños y las niñas lo abrazaban con sus manos, unos corazones con frases que decían: “solidaridad, familia, hermandad”.  Flores convertidas en corazones con frases: “La Paz es la cosa más bella del mundo”. Niños y niñas con distintos rostros de todos los países se daban la mano unos a otros sin importar su color, raza, religión o nacionalidad.

De esta manera fui observando y en medio de mi fascinación encontré una pequeña frase que me llamó poderosamente la atención: “Paz y tranquilidad”. Los niños y las niñas estaban explicando a su manera que la Paz es la tranquilidad y llevan razón, esa es la clave para la Paz, vivir tranquilos es vivir en Paz, y si no pregúntaselo a los niños palestinos o sirios; pero de alguna manera no siempre la paz es ausencia de conflictos…

Después que otorgué los premios, cuando me puse en camino para volver a mi casa, no se me quitaba la idea de aquellos dibujos maravillosos donde los niños habían pintado la Paz, y mi mente cautivada también se llenó de aquellos colores y dibujos mágicos; tal vez habían conseguido pintar mi mente y mi corazón y puesto que las guerras empiezan en la mente de las personas me acorde de aquella frase de la UNESCO: “puesto que las guerras comienzan en las mentes de los hombres, es en las mentes de los hombres que se deben construir las defensas de la paz” y poco a poco fui terminando mi reflexión en esta pregunta: ¿Qué habrá pasado por la mente y el corazón de los niños y las niñas cuando dibujaban con sus lápices de colores los dibujos de la Paz? Y empecé a imaginar ese mundo fascinante de los niños y las niñas cuando sueñan con otro mundo posible; y haciendo un esfuerzo por descifrar sus sueños, sus ilusiones y oraciones mientras pintaban aquellos dibujos sencillos e ingenuos, llenos de colores, en hojas blancas como pequeños mundos  utópicos, comencé a querer descifrar aquellos dibujos que habían conseguido cautivar mi mente y mi corazón:

Hojas de papel blanco, como pequeños mundos, han llegado a las manos de los niños y las niñas de Cuba. Con lápices de colores han pintado palomas de paz con alas de arco iris volando los cielos.

Hojas de papel blanco como pequeños mundos se han llenado de colores. Hay palabras de paz que están cayendo de los cielos. Una rosa es en un corazón.

Una hoja de papel en forma de paloma y con las alas de arco iris ha volado para Colombia y Honduras y otra para Siria, Afganistán, La Franja de Gaza, Sudán; y en su pico lleva una rama de olivo que es paz, esperanza, tranquilidad. 

Una página en blanco necesita el mundo, ya, está  surcando los cielos, es nuestra mente la que necesita llenarse de la defensa de la paz.  ¡Porque ustedes niños y niñas, ustedes, son Paz!

Por: Hno. Manolo Pliego Iglesia

hnomanolopliego@gmail.com

Misionero claretiano-Santiago de Cuba

 

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