Oración de Laudes Ecológico

INTRODUCCION A LA ORACION DE LAUDES-ECOLOGICO:

A todos nuestros lectores del Centro Cultural Claret. Les proponemos esta oración de Laudes-Ecológico para orar al Dios de la Vida y dar gracias al amanecer por toda la vida que recibimos de su maravillosa creación. Por ello, hemos introducido el himno de las criaturas de San Francisco de Asís. Pueden rezarlo a modo de leccio divina: Se van repitiendo en silencio aquellas palabras que más te llaman la atención.

 

ORACION POR EL CUIDADO DE LA CREACION:

Señor de la vida y creador de todo el universo, hoy  nos reunimos en tu nombre, para alabarte en este santuario que es la Tierra, un planeta lleno de tu presencia palpitando en los bosques, vibrante en sus tierras, presente en los desiertos, fluyendo en sus ríos. Dios Creador y jardinero del mundo, que nos regalas los árboles, los campos, y todas las plantas, que proteges los bosques, las selvas y las vastas llanuras, que vuelves fecundas las aguas y vistes la tierra con su ligero manto azul, te pedimos que bendigas a cada uno de nosotros y a aquellos que tienen el poder para cambiar la senda que nos está llevando a la destrucción; te pedimos que bendigas nuestros esfuerzos por preservar la vida de toda la humanidad y de toda la comunidad de los seres vivos.

Bendice nuestra tierra y bendícenos a nosotros tus criaturas, templos del Espíritu Santo. Por Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro. Amén.

 

CANTICO SAN FRANCISCO DE ASIS

Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;
tan sólo tú eres digno de toda bendición,
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

Loado seas por toda criatura, mi Señor,
y en especial loado por el hermano sol,
que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor,
y lleva por los cielos noticia de su autor.

Y por la hermana luna, de blanca luz menor,
y las estrellas claras, que tu poder creó,
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!

Y por la hermana agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor!

Y por la hermana tierra, que es toda bendición,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!

Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
los males corporales y la tribulación:
¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!

Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.

Gloria al Padre al hijo y al Espiritu Santo…

 

EVANGELIO DE SAN MATEO (6,24-34)

Nadie puede servir ados señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero. «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué  comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?  Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida?  Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan.  Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al

horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?  No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?,¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.  Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su preocupación.

Palabra del Señor

 Padre Nuestro que estas en los cielos Santificado…

Por: Hno. Manuel Pliego Iglesias

hnomanolopliego@gmail.com

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