Segunda jornada de celebración por los veinte de Viña Joven

Muchos son los hacedores de la revista Viña Joven en estos veinte años. Algunos ya no están físicamente; sí en el recuerdo y el agradecimiento eterno. Otros, por cuestiones de geografía y otros imperativos, nos acompañan desde la distancia. Y no pocos llegaron hasta los predios del Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret para acompañarnos en las celebraciones por las dos décadas de la publicación.

El recuento de este largo camino comenzó (no podía ser de otra manera), con quien ha sido artífice de cada número de Viña Joven: su directora, Mirtha Clavería Palacios. Recordó a los padres Carlomán Molina y Faliero Bonci, gestores de la idea, con la que querían « contribuir a la reanimación de la ciudad desde la cultura, abriendo puertas al diálogo fraterno, respetuoso e inclusivo». Y recordó también hitos que sentaron las bases a las secciones actuales de la publicación; y nombres de colaboradores ligados por siempre a estos hitos, a la revista y al Centro Cultural.

Luego, fueron esos “obreros de esta Viña” quienes hicieron uso de la palabra. Un panel conformado por Lino Ernesto Verdecia, Pedro Armando Junco, Rosa Rodríguez y José Orpí, Yunier Riquenes, Reinaldo Cedeño y Noel Pérez; mostraron una mirada múltiple y agradecida a dos décadas de vida, dos décadas de una camino fructífero en el panorama cultural de Santiago de Cuba.

«Me siento orgulloso de pertenecer al colectivo de Viña Joven», dijo Pedro Armando Junco, quien llegó una vez más desde su Camagüey, como hiciera años atrás, cuando quiso conocer al colectivo de esa revista donde había publicado un cuento ganador del ii Concurso Literario convocado por el Centro Cultural.

José Orpí, por su parte, homenajeó a la poeta Lucía Nicot, quien le «enseñó el hilo misterioso para llegar hasta el Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret».

Panel por los veinte años de Viña Joven. De izquierda a derecha: Lino Verdecia, Pedro Armando Junco, Rosa Rodríguez y José Orpí

Lino Verdecia, a su vez, rememoró su relación con la revista, con Mirtha y con el P. Carlomán. Mientras, Rosa Rodríguez rescataba algunas de las afirmaciones hechas en varias de las presentaciones de Viña Joven que le ha tocado hacer en estos veinte años.

Yunier Riquenes no dudó en agradecer a Mirtha y al colectivo de la revista por el camino emprendido y mantenido dentro de la cultura cubana. Cedeño también agradeció el apoyo de la revista a otras iniciativas culturales, como el Concurso Caridad Pineda in memoriam, y destacó que Viña Joven sobresale por ser un espacio abierto a todos. Finalmente, Noel Pérez manifestó sentirse honrado de pertenecer ahora al colectivo de redacción de la revista, y destacó el reto que siempre implicará este hecho.

La jornada culminó con la presentación del número 66 de Viña Joven, dedicado a la celebración de los 20 años. La presentación estuvo a cargo de Lino E. Verdecia.

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