Luces para un cumpleaños muy especial

FELIZ. Es la palabra justa para definir la acogida del Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret en esta tarde. Me han festejado mis 54 de la mejor manera: leyendo, y compartiendo con el hermoso colectivo de esa institución, con amigos e invitados.
Comenzamos con un poema de Fina García Marruz, sigilosa y eterna.
Mirtha Clavería, directora de la revista Viña Joven, artífice de tantas cosas, puso en mis manos la placa del centro ―es decir un almazo― tras la hermosa sesión de crónicas, poemas y fragmentos narrativos, ante un público generoso.
Por si fuera poco, la Orquesta de Guitarras EKOS que dirige Lleliandra González Barzaga, nos regaló piezas de una profunda cubanía, Compay Segundo y Ernesto Lecuona entre ellos. Y cuando hubo una interrupción de electricidad, aparecieron los celulares.
Gracias a los asistentes. Gracias al Centro. Gracias por el cariño, por esas energías, por tanta luz. Nos hacen mucha falta.
Tomado del muro de Facebook de Reinaldo Cedeño