Presentado el nro 63-64 de Viña Joven

Este martes 27 de noviembre fue presentado el más reciente número de la revista Viña Joven, y hoy les compartimos un resumen de las palabras de presentación a cargo del poeta y narrador santiaguero, Noel Pérez García.

Cubierta del número 63-64 de Viña Joven

Poco más de dos años han transcurrido desde la primera vez que presenté un número de la revista Viña Joven. Yo mismo, mientras lo escribo, no me lo creo. ¡Cuánto ha pasado en apenas dos años! Ni la revista ni yo somos los mismos.

Yo, con más canas y menos pelo; con algunas ausencias a cuesta; con un caprichoso derrotero que cada día me aleja más del título universitario que duerme en algún polvoriento rincón de mi librero.

La revista, llega a los últimos números de su año 20, fruto de una constancia que sí no cambia. Estrenó nuevo editor y extraña a uno de sus pilares, nuestra querida Carmen López.

Lo que sí resulta invariable, pase el tiempo que pase, es el placer que significa el que me convoquen para presentar un nuevo número de tan entrañable publicación. Número que, por tercera ocasión en su historia (segunda en apenas un año), llega por partida doble, 63-64, correspondiente al periodo mayo-diciembre de 2018.

(…) tengo que empezar, necesariamente, por la cubierta. “The Nativity”, fotografía de Gareth Harper, fue la seleccionada para regalarnos, a mi entender, una de las más hermosas cubiertas de cuantas ha presentado Viña Joven en sus veinte años. El impacto es inmediato. No creo que deje a nadie impasible. Y eso ya es un logro.

(…)

Se mantienen las secciones habituales: Ventana al lector, Artes plásticas, Cultura cubana, Lenguaje y Comunicación, Sociedad, y Tertulia literaria. Sin embargo, se nota un cierto desbalance que favorece en esta ocasión a las artes plásticas (poco más de un tercio de los artículos de la revista) y la literatura (esta última, por razones que convencen desde la propia contracubierta: […] saldando deudas de publicación de trabajos que están esperando su espacio desde el XVI Concurso Literario [sic]).

Pero de ello ya les comentaré en su momento. Como diría el tristemente célebre Jack El Destripador: vayamos por partes.

Ya lo decía al inicio: desde el número 62 de Viña Joven, un nuevo editor aparece en los créditos de la revista. Su nombre, P. Miguel Fernández Fariñas, CMF; párroco de la parroquia Santísima Trinidad y Director del Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret.

Hoy muchos lo conocen, han escuchado sus homilías, han conversado con él. Pero la tarde-noche del 23 de noviembre de 2017, para no pocos (entre los que me incluyo) era tan solo un nuevo párroco al que correspondía la formalidad de dar la bienvenida a uno de los espacios habituales con que el Centro Cultural anima a esta ciudad.

Formalidad al fin, no esperaba gran cosa. Y me sorprendió. Con la misma parsimonia con que desdobló el papel donde traía escrito su “discurso”, el padre Miguel disertó sobre lo que significa un Centro como este que hoy nos acoge, y su relación con los artistas; sobre la capacidad de mirar y re-mirar que nos ofrece el arte.

«Ha hecho un ensayo en unas pocas palabras», recuerdo haberle dicho entonces, una vez concluido el acto protocolar de la exposición fotográfica Dos miradas a una Catedral Primada. Recuerdo también que le comenté cuan bueno sería que sus palabras fueran conocidas más allá del marco de esa inauguración. Y lo fueron.

Gentilmente las cedió para publicarlas en el sitio web del Centro Cultural. Y hoy, serán todavía más conocidas al ser (re)publicadas en este número de Viña Joven, junto a los discursos de bienvenida ofrecidos del 7 y el 21 de diciembre de 2017. (…)

Su lectura, no me dejará mentir. Cada uno constituye un breve ensayo sobre la relación entre las artes y la religión. En ellos, el padre Miguel se nos devela no solo como un extraordinario orador, más allá del acto ceremonial de la homilía, sino como un intelectual lúcido. Para él, el mismo consejo de aquella noche del 23 de noviembre: no deje que sus palabras queden en el estrecho marcho de una inauguración. Muchos se lo agradecerán.

Y si algo no se ha quedado en el marco de la parroquia han sido las obras premiadas en los diferentes Salones de Arte Religioso. En la sección de Artes Plásticas conocemos sobre los sus más recientes derroteros. (…).

Le siguen otros cuatro artículos relacionados con las artes plásticas. El primero, nos brinda resumen de lo que fue el III Salón regional de arte naif Ruperto Jay Matamoros, celebrado en Santiago de Cuba, Mella, San Luis y Songo-La Maya, del 2 al 5 de diciembre de 2017.

Luego, y como singular complemente del anterior, Melba Pérez González nos entrega una conmovedora crónica que nos acerca, precisamente, a la figura de Jay Matamoros, un hombre que vivió con su corazón anclado en su San Luis natal. Permítanme, de manera especial, recomendar esta lectura.

Cierra la sección con un acercamiento a la obra de los artistas plásticos Jesús Antonio Montes de Oca (1957-2010) y Elías Henoc Pernut (1976). Se agradece, en ambos casos, el amplio muestrario de obras que acompañan cada artículo; algo indispensable para corroborar (aún desde las limitantes del blanco y negro) cuanto se nos dice en el texto.

El acápite dedicado a la Cultura Cubana llega en este número con marcado acento biográfico. El P. Juventino Rodríguez, CMF, comparte no las investigaciones nacidas de un estudio de los documentos del (…) archivo diocesano, sino un resumen de lo que el mismo Antonio María Claret (…) dejó escrito a los Misioneros Claretianos de su paso por este Arzobispado de Santiago de Cuba.

Por su parte, la mexicana Nelia Torres Romero, rescata la figura del violinista santiaguero Cayetano de las Cuevas Galán (1860-1918), en el centenario de su fallecimiento. Hay que destacar que la autora es bisnieta del mentado músico, por lo que nos acercamos a una apretada síntesis biográfica que tiene como base la cercanía personal.

Por último, Armando Céspedes, invita a un recorrido cronológico por la relación de nuestra ciudad con los diversos Sumos Pontífices, a lo largo de la historia. Desde el Papa Adriano VI, allá por 1522, hasta la más reciente visita de Su Santidad Francisco, en septiembre de 2015.

Justo pasando la mitad de la revista, el infaltable dúo de Darío y Alex Muñoz, padre e hijo,  regresan con sus curiosidades del Lenguaje y Comunicación. Alex, una vez más, nos enfrenta a esas cotidianidades del lenguaje que, de tanto usarse, pierde sus orígenes: ese es el caso de Coppelia, ¿una o varias? Darío, en cambio trae luz sobre un tema recurrente  en el imaginario popular: cuáles son «los apellidos más numerosos de Cuba». (…).

Juventud y experiencia se unen bajo la sección Sociedad. La joven periodista Leydis Tassé Magaña reflexiona sobre cuáles son las «Esencias» que nos hacen humanos; en un texto que obtuviera Mención en el XV Concurso Literario Viña Joven, además de otros dos premios colaterales. La experiencia la pone el entrañable Lino Verdecia, con un recuerdo agradecido a sus profesores. Honrar, honra. Esto también es parte de las esencias humanas. De ahí que ambos textos, de cierta forma, se complementan.

La Tertulia literaria marca, una vez más, el cierre de la revista. Seis textos, reconocidos en las más recientes ediciones del Concurso Literario, componen esta sección. La variedad  se impone: la reseña de un libro que (además) habla de un lugar llamado Cuba y de un lugar llamado exilio; una crónica hemingwayana y otra «Entre abejas, vacas y bandidos»; dos narraciones breves y un texto inspirado en hechos reales.

(…)

Y ahora sí, porque (como dice el Credo de Aramís Quintero) creemos en la fuerza y en la delicadeza del espíritu humano, que asoman por momentos en la poesía y el arte, les invito al (re)encuentro con la revista Viña Joven, en su número 63-64, correspondiente al periodo mayo-diciembre 2018.

¡Que la disfruten!

Santiago de Cuba, 20 de noviembre de 2018.

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