Luis Rivero: «No concibo el mundo sin Dios»

Como un cristiano convencido. Así se presenta Luis Antonio Rivero Ramos en los primeros compases de la entrevista concedida a José Orpí, durante el habitual espacio El patio de los sueños, del Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret. Y luego, afirma que no concibe el mundo sin Dios, y asegura que en su caso es una presencia constante en su obra, porque si el artista no entroniza su arte en algo que sea trascendente para sí mismo, la obra deja de tener un valor.

Siempre de la mano de Orpí, Luis hizo no solo un recorrido por sus intereses artísticos, su formación, su paso por los Salones de Arte Religioso —del cual es fundador—; sino que no se coartó en compartir su visión sobre algunas de las principales problemáticas de la sociedad contemporánea: la religión, la ciencia, la naturaleza.

Luis Rivero y José Orpí. Foto: Carlos Javier Álvarez

En esa conversación, confesó que pinta más desde la música que desde la propia pintura, porque, asegura, «el ambiente sonoro me propicia el espacio ideal para crear». Asimismo, preguntado por sus sueños, deja de lado lo personal para afirmar que sueña con una mejor comunicación entre los seres humanos.

El de este mes de marzo, fue un patio de los sueños, singular, pues sirvió de pórtico a la inauguración de la Expo transitoria «Muestra del tesauro de la galería San Antonio María Claret», que recoge una retrospectiva de las obras premiadas en los tres primeros Salones de Arte Religioso.

A esta muestra la acompaña una personal del propio Luis Rivero, incluida la pieza con la que obtuviera el segundo Premio en el I Salón. La exposición estará abierta al público durante un mes, en el que se efectuarán visitas dirigidas encaminadas a resaltar, sobre todo, el tratamiento que en esos primeros salones se le dio a tema bíblicos, desde las artes plásticas.